Los suelos cristalizados requieren ciertos cuidados, tanto para la conservación del material, como para la salud de las personas que lo transitan.

  1. Evite el deslizamiento:

En lugares donde no debe existir el más mínimo deslizamiento, como por ejemplo en hospitales, se deben utilizar productos antideslizantes; muchos cristalizadores ya incorporan esta característica. Estos productos antideslizantes crean microporos sobre la superficie tratada que actúan como ventosas, logrando un mejor coeficiente de fricción.

Imágen tomada de prodiamco.com

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  1. Mantenimiento del brillo

El mantenimiento del brillo de sus suelos se consigue haciendo una adecuada limpieza diaria, ya sea con barrido en seco con mopa o en húmedo con trapero; igualmente, el procedimiento de limpieza puede realizarse con pads diamantados, ideales para restaurar y hacer mantenimiento en seco de  pisos en concreto y terrazo.

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También existen detergentes con PH neutro que mantienen el brillo de los materiales.

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  1. Limpieza y mantenimiento de rincones

Debido a que en los rincones se acumula polvo y suciedad, se debe usar una aspiradora que llegue hasta ellos con facilidad o un cepillo pequeño para levantar el polvo y luego aspirarlo.

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  1. Limpieza y mantenimiento de juntas

Así como las superficies necesitan una higiene adecuada y cuidados para su mantenimiento, durabilidad y estética, las juntas de los azulejos y baldosas también requieren limpieza. Ya que éstas están hechas de una masilla que rellena los huecos vacíos y mantiene unidas las baldosas, con el tiempo se ensucian y deterioran, especialmente en las habitaciones húmedas como baños y cocinas, permitiendo la proliferación de hongos y bacterias.

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Si se realiza un mantenimiento regular, su limpieza puede ser muy fácil. Una opción es aplicar una solución limpiadora de juntas con un cepillo de dientes o un cepillo de uñas frotando bien las juntas dejando actuar por algunos minutos; esto permitirá que las juntas vuelvan a tomar su color blanco.